14 Septiembre 2020

Las personas transgénero en el mundo del deporte

Posted in Deportes, Social - Salud

Las personas transgénero en el mundo del deporte

Por. Nicolás Peña Jiménez y Valentina Forero Martínez

Redacción

A lo largo de la historia humana, la definición de hombre y mujer, hablando en términos sociales, ha carecido de una significación categórica que no se limite al concepto genital, empero, que englobe un concepto conjuntivo mucho más amplio teniendo en cuenta factores como el comportamental, psicológico, cultural etc.

Ante este panorama, la comunidad científica ha clasificado los tipos de cuerpos basándose en los siguientes aspectos:

Cromosomas: Los cuerpos masculinos poseen cromosomas XY, mientras que las mujeres poseen cromosomas XX.

En el caso de las personas intersexo (cuerpo con ambos sexos hablando en temas anatómicos y fisiológicos) esta característica se divide en cuatro casos; intersexualidad 46 XX, intersexualidad 46 XY, intersexualidad gonadal verdadera e intersexualidad compleja o indeterminada.

Órganos reproductivos: Las mujeres cuentan con un órgano reproductivo compuesto por vagina, útero, trompas de Falopio y ovarios. En el caso de los hombres el órgano reproductivo se compone por epidídimo, testículos y pene.

Los individuos intersexo, dependiendo de su intersexualidad poseen: Intersexualidad 46 XX; Labios mayores que se fusionan y clítoris que se agranda, intersexualidad 46 XY; genitales externos semiformados, testículos normales, mal formados o ausentes, intersexualidad gonadal verdadera; ovario y testículo simultanea o conjuntivamente (ovotestículo) e intersexualidad compleja o indeterminada; órganos reproductivos normales con afectación hormonal.

Ante esta generalización de los cuerpos y su división dicotómica hombre/mujer, temas de carácter social, como el deporte, se han visto envueltos en un derrotero coyuntural con respecto a la participación de personas transgénero en las diferentes disciplinas deportivas, en mayor medida, en la participación de mujeres trans en ramas femeninas del deporte. Pues, hay quienes alegan que la producción de ciertas hormonas específicas y su relación con la obtención de masa muscular, máxime sienta una desventaja entre unas deportistas y otras.  

En el caso de los hombres, existe un factor determinante de testículo (TDF) el cual se constituye por las células de Sertoli las cuales secretan hormonas antimulerianas (AMH) y se encargan de producir cierta degeneración de los ductos paramesométricos, al mismo tiempo que producir las células de Leydig. Dichas células producen un alto nivel de testosterona y de dihidrotestosterona desarrollando así el sistema que conduce a los espermatozoides hacía el pene desde el escroto.

Por su parte, las mujeres, carecen de un (TDF) lo que deriva en la creación de los ovarios. Es por esto que no se desarrolla la hormona antimuleriana y no hay una degeneración de los ductos paramesométricos, factor que deriva en el desarrollo del oviducto, útero, cérvix y parte de la vagina. Es decir, una producción menor de testosterona y dihidrotestosterona.

Para las personas intersexo, la producción de estas hormonas varia y depende de qué gónada (ovario o testículo) esté más desarrollada, sin embargo, en el caso de las personas con intersexualidad 46 XX se puede llegar a dar el caso de una producción más alta de testosterona y dihidrotestosterona que el promedio.

Respecto a este tema, las hormonas juegan un papel de causa y efecto en el rendimiento físico atlético de la siguiente manera: Tanto la dihidrotestosterona como la testosterona están relacionadas con el crecimiento de los músculos, huesos, el manejo de las grasas y producción de energía. Es decir, un hombre que presenta niveles bajos de testosterona padece un desarrollo muscular bajo y poca energía, carencia, que no se puede sopesar con entrenamiento físico.

En síntesis, una mayor cantidad de testosterona y dihidrotestosterona en la sangre, independiente el género, deriva en una mayor producción de masa muscular, lo que, a su vez, sienta una situación de ventaja sobre individuos con poca cantidad de estas hormonas. Sobre todo, en deportes en donde la fuerza sea un factor determinante.

¿A deportistas como Michael Phelps se les deberían imponer limitantes por su clara ventaja como le pasa a las atletas transgénero o intersexo?

Pero el factor hormonal no es el único que compete al tema de equidad entre deportistas, pues existen casos de personas, como por ejemplo el nadador olímpico Michael Phelps, que poseen características extraordinarias que sientan una ventaja biológica sobre los demás, en el caso de Phelps, posee una peculiar condición llamada hiperlaxitud (flexibilidad anormal en las articulaciones) y unos pies talla 48 (talla colombiana) que combinados representan una ventaja bastante tangible y que no tienen nada que ver con la identidad de género o el factor hormonal. Esto nos lleva a plantearnos ¿A deportistas como Michael Phelps se les deberían imponer limitantes por su clara ventaja como le pasa a las atletas transgénero o intersexo?

Por lo tanto, la participación o no participación de atletas ya sea cisgénero, transgénero o intersexo, no puede limitarse a la simple separación dicotómica hombre/ mujer, puesto que esta carece de argumentos suficientes para constituir un baremo solido que permita categorizar a los atletas en una rama deportiva específica. Como expusimos a lo largo de este artículo, son varios los aspectos físicos y hormonales a tener en cuenta (sin contar los culturales, sociales, filosóficos, éticos, antropológicos y psicológicos) a la hora de definir los derechos constitucionales de los individuos que muestren interés en la práctica deportiva profesional.

Esto, presenta un reto a los diferentes organismos deportivos de control, pues han de analizar todos estos aspectos a priori de tomar decisiones que dicten o modifiquen derechos de participación de atletas trans en competiciones de carácter profesional. Secularmente, las reglas deportivas, que aluden a este aspecto, han cambiado dependiendo de diferentes investigaciones realizadas con el paso del tiempo. Actualmente, una atleta trans o intersexo, puede participar siempre y cuando demuestre que su nivel total de testosterona en suero haya estado, durante los doce meses previos a la competición, por debajo de los 10 nmol/L (nanomoles por litro), aunque podría requerirse un tiempo mayor según las especificidades del caso. Adicional a esto, la cantidad de nanomoles por litro permitido varía dependiendo del suceso y la federación.

En el marco legal, estos casos al ser excepcionales, más no exentos de derechos son amparados por la constitución colombiana bajo los siguientes artículos: Artículos 13, 16 y 20 de la constitución política (sobre la igualdad ante la ley y el libre desarrollo de la personalidad y de expresión) artículo 1 de la ley 1482 de 2011 (sobre la antidiscriminación) y decreto 410 del 1 de marzo de 2018, artículo 2.4.4.1.1 (sobre derechos y antidiscriminación de la comunidad LGBTI).

Estos, son solo algunos de los elementos a tener en cuenta a la hora de juzgar una situación de esta envergadura. Por cuanto seamos capaces de entender y analizar de forma crítica, como que evitemos los juicios irracionales de valor, eventualmente mejoraremos en temas de inclusión y derechos humanos. 

En conclusión, es sumamente complicado y lleno de aristas encontrar una solución respecto a la inclusión de atletas trans en el mundo del deporte, pues como mencioné a lo largo de todo este artículo son muchas y complejas las perspectivas que hay que tener en cuenta, lo que sí se puede hacer es empezar a ser más tolerante con este tipo de casos, que por ser diferentes y singulares no significa que no sean de carácter humano.

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