'Dejarse atravesar' y sobrevivir a la violencia de género

Por. Nadia Patricia Suárez V.

@SuarezN_Patricia

Dejarse atravesar, ecos de la violencia que se habitó, es el primer libro de la Comunicadora Social, Manuela Fajardo Bejarano, donde relata su historia como madre joven que enfrentó diversas violencias por parte de su ex pareja.

Metrópoli Online habló en exclusiva con Manuela Fajardo y conoció detalles de su libro, su experiencia y su trabajo como vocera de "Todos somos Una". 

El punto de partida fue la importancia de narrar su historia. Para Fajardo Bejarano, escribir fue un proceso de sanación, perdón y reivindicación que, además, le permitió narrar en primera persona su experiencia, dolores y pleitos que debió sortear tras ser víctima de Violencia de Género.

"Fui capaz de contar mi historia y lo hice desde desde los dolores más grandes que he tenido: enfrentar las consecuencias para mi salud mental, el proceso legal por la custodia de mi hijo, hasta batallar contra instituciones. El libro describe la red de corrupción de la comisaría de familia que llevaba el caso y cómo logramos desmantelarla", puntualiza la autora.

Escribir fue la forma de resarcir su propia historia, una apuesta a conectar con más personas y diferentes audiencias e invitar a otras personas que también son víctimas de Violencia de Género, a levantar la voz, y expresa que "En mi testimonio hay una verdad que es muy cruel, que es la violencia de Género que se vive en Colombia todos los días, y que en 36 horas puede dejar hasta tres feminicidios, y que al venir de una persona como yo pueden conectar con una persona común y corriente, que no es famosa, que no tiene un estilo de vida diferente a ellos. Siento que eso me hace conectar con las diferentes audiencias, pero en principio hago esto para resarcir mi historia de poder dejar un granito de arena al mundo y poder aportar algo. Quizás alguien se encuentre con mis palabras y puede ayudar a que su proceso sea mejor", comenta Fajardo.

Víctima en un país que revictimiza 

Para Manuela, reconocerse como victima en un país que siempre está culpando a la victima es muy difícil. Considera que el proceso que debe tener el individuo es retador, y consiste en mirarse frente a frente con el miedo. Se cuestiona además, ¿Por qué uno debería hacerlo?, porque el peor enemigo del ser humano es el miedo. Y llega un punto en el que alzar la voz es necesario no solo para salvaguardar tu integridad, sino porque uno no sabe quién se pueda encontrar con la historia de uno y las palabras de uno.

Entonces, añade a su relato "creo que es muy difícil no juzgar a las mujeres que no lo hacen, hay muchas personas que mueren y sus agresores quedan impunes, hay muchas personas que lo intentan hacer y se encuentran con un sistema obsoleto, con un sistema re-victimizante, con un sistema dañado". Hace una pausa para dejar su voz de aliento, "No sé si la justicia divina sea algo en lo que todo el mundo crea, pero es importante creer que además de la justicia terrenal, que muchas veces es obsoleta y no funciona, hay algo más grande que va a hacer que las cosas caigan por su propio peso", concluye. 

Las estadísticas actuales relacionadas con violencia intrafamiliar, feminicidios y violencia de género, en el ámbito nacional son poco alentadoras, según datos de la Policía Nacional, en 2023 se registraron 109.674 casos de violencia intrafamiliar, de los cuales, el 70,9% a mujeres. A este panorama se le suma que algunas instituciones colombianas no están preparadas en violencia de género. Fajardo, desde su rol de victima, propone que ese sea el punto de partida para construir una sociedad con mejores garantías para las mujeres y las niñas, en sus palabras, "Se vive la re-victimización, el funcionario siendo muy ajeno ante las situaciones, ante los dolores de las mujeres y eso hace que muchas personas no quieran denunciar a sus agresores, porque se encuentran con un sistema patriarcal, un sistema que olvida muy rápido, un sistema que es ajeno al dolor". Continua con su propuesta, "entonces, creo que deberíamos empezar a capacitar a los funcionarios, mostrarles cifras, tocarlo desde la parte más humana, desde la empatía, porque esa persona que está llegando a denunciar puede ser una persona cercana a ti, a tu familia, a tu círculo de amigos. Definitivamente, nos hace falta educarnos en violencia de género". 

El libro también relata ese proceso de Manuela para aceptarse como víctima de violencia de género, reconocer que se había acostumbrado al maltrato, y recuerda que "Venía acostumbrada a sentir que necesitaba la aprobación de mi abusador en todos los aspectos de mi vida. Entonces, sentarme a escribir ya era un acto completamente revolucionario porque cada uno de mis pasos, de mis pensamientos, de mis actos estaba guiado por él". 

Y agrega, "cuando decido salirme de ese molde, empezar a escribir es muy doloroso, porque me encuentro no solo con el hecho de revivir en mi cabeza y en mi corazón muchos momentos que fueron muy difíciles para mí, sino también a enfrentarme a esta situación de puedo hacer algo sin la aprobación de él". Fue un proceso tan confrontador que la llevó a reconocer esos patrones que tenía establecidos en su vida, con muchos dolores que había silenciado y con una constante voz interna que invitaba a retar ese miedo y terminar el libro. "(Era) como hacerle caso a esa voz que estaba dentro de míque me invitaba a no desfallecer y al final, el ejercicio de escribir fue un regalo para mí porque me ayudó también a perdonar y no solo a perdonarme, sino perdonar al sistema, a perdonar a las personas que en su momento debían ayudarme y no lo hicieron, a las personas que obraron mal, que no entendieron la importancia de sus trabajos, de sus cargos públicos", señala Fajardo B.

¡No más!

Decir ¡No más! y tomar acciones para romper el círculo de violencia, se dio a partir del nacimiento de Lorenzo, su hijo. Manuela reconoce que desde la maternidad adquirió más conciencia frente a la mortalidad y la vida misma. Fue ese 'empujón' para hablar, escribir y levantar la voz en contra de la violencia, "Él me lleno de mucha fuerza, de muchas ganas de vivir y me mostró un mundo completamente diferente donde yo también era capaz de hacer cosas sin aprobación externa, no solo en mi agresor, sino de otras personas", recuerda Manuela.

De igual forma, desde 'Todos somos una', Fajardo como vocera de un equipo que trabaja por crear conciencia frente a temas como la violencia de género, los derechos reproductivos y los temas concernientes a la mujer del siglo XXI, comenta que si bien han habido grandes pasos, todavía cuesta mucho, pero siempre lo intentan desde la empatía, y agrega "Yo creo que nunca va a ser fácil, no hay un mensaje establecido para decirle a las mujeres rompan ese ciclo de violencia, porque yo estuve ahí y sé lo difícil que de salir de una relación de violencia, y sé lo difícil que es cortar un círculo de violencia. Este consejo iría más a las personas que rodean a la víctima y es no la dejen sola, no pierdan las esperanzas, porque como víctimas muchas veces sabemos que estamos en algo que no nos hace bien, pero salir de ahí puede ser más doloroso que quedarse. Entonces no desfallezcan, no las dejen solas, intenten aislarla de esa realidad que haya creado el agresor en la vida de ella, muéstrele que es importante, que su vida es fundamental, que vale la pena."

Finalmente, Manuela Fajardo hace una invitación a leer su libro "para entender que cualquier persona puede ser víctima de eso, que no hay un estereotipo de la mujer violentada y que vale la pena de construirse y volver a crear una nueva narrativa social", y de manera especial, una invitación a los hombres, a que se salgan de ese molde en el que han vivido históricamente y que los ha beneficiado y puedan conocer otra perspectiva, pero sobre todo es un mensaje a las mujeres de acompañamiento, de decirles "no están solas, yo estuve ahí y si me necesitas, estoy aquí contigo", vale la pena quedarse, sí, vale la pena intentar, al final la verdad siempre triunfa y el amor es lo más importante y aunque pasamos por relaciones violentas, el amor no hace parte de eso, es una media completamente equivocada. El amor mueve el mundo y el amor, no sólo te lo va a dar esa persona.

El libro se encuentra a la venta y se puede conseguir desde las redes sociales de la escritora, @ManuelaFajardoB y se encuentran en alianzas con varias librerías del país.

 

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