28 Octubre 2020

Ambiente electoral en EE.UU. Ad portas de las elecciones presidenciales

Posted in Opinión

Ambiente electoral en EE.UU. Ad portas de las elecciones presidenciales

Por Nicolás Peña Jiménez

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Redacción

Al acercarse cada vez más los comicios electorales en EE.UU. el ambiente electoral parece más efervescente y la expectativa sobre quién será el próximo jefe de estado por los siguientes cuatro años sigue creciendo.

 

Según los constantes sondeos realizados por Fiverthirtyeight, The Economist, Good Judegment, ABC News, entre otros. El candidato demócrata Joe Biden, parece ser el próximo presidente por sobre el republicano Donald Trump con una cómoda ventaja superior a los veinte puntos, traducido, más de un 80% de probabilidad de victoria azul.

Desde el respectivo mitin inaugural de campaña de los dos candidatos, estos, han transitado caminos diametralmente opuestos para intentar ganarse al electorado. Trump, apuntó a una campaña cuyos valores principales eran; crecimiento económico, mano dura con los inmigrantes, carácter fuerte con China y generación de puestos de trabajo. Biden, por su parte, creyó más conveniente enviar un mensaje de justicia social, apoyo a la comunidad afro y latina y robustecimiento del sistema hospitalario.

Debates presidenciales

Durante los dos debates presidenciales tanto Trump como Biden expusieron sus propuestas e ideas ante el público votante estadounidense.

El primero realizado el 29 de septiembre en la Universidad Case Western Reserve en Cleveland y mediado por el periodista de la Fox News Chris Wallace, donde los dos candidatos protagonizaron un caluroso encuentro, criticado por la prensa y la opinión pública, pues entre mutuas acusaciones y constantes interrupciones se prestaron más a atacarse entre ellos, que a presentar su posición y futura gestión en caso de ser elegidos.

Los puntos más álgidos del debate, se hallaron en el momento de hablar sobre la gestión ante la Covid-19, pues Biden repudiaba la gestión de Trump, de la misma forma en que este (Trump) criticaba al Obama Care (programa de salud creado por el expresidente Barack Obama con Joe Biden como vicepresidente). Otro de los temas que generó controversia fue el referente a la ley el y orden, pues, en la medida que las recientes protestas en el país por el movimiento Black Lives Matter se extendían, dejaban numerosos casos de abuso por parte de la fuerza pública. Así, temas como el abuso policial, el cambio climático y la crisis económica; marcaron el rumbo del primer debate, según los expertos, sin vencedor.

Casi un mes después, el segundo, se realizó el 22 de octubre en la Universidad de Belmont en Nashville y cuya mediadora sería la periodista Kristen Welker de la NBC, este, tuvo mejor aceptación del público, ya que, se priorizaron las ideas de campaña por sobre la pugnacidad política. Asimismo, se debatieron quasi los mismos temas que el primero, con la diferencia que se añadieron; la relación con Corea del Norte y el salario mínimo.

El llamado a la disputa se dio, al momento que Biden se refirió al reciente informe investigativo publicado por el diario The New York Time sobre la existencia de una cuenta bancaria secreta en China propiedad del republicano. A lo que Trump respondió asegurando que aquella cuenta era netamente para posibles negocios en el país asiático y que fue cerrada antes de su primera postulación a la presidencia. Posteriormente, Trump devolvió el embate acusando a su contrincante de enriquecimiento ilícito, sin pruebas, por parte de su hijo y su persona proveniente de China Y Rusia.

Para los expertos, este debate fue más sustancioso que el primero, con un Donald Trump más airoso.

Por otra parte, sus fórmulas vicepresidenciales (Kamala Harris secundando a Biden y Mike Pence a Trump) se reunieron el 7 de octubre en Kingsbury Hall de la Universidad de Utah en Salt Lake City, en un único debate moderado por Susan Page, la jefa de correspondencia en Washington de USA Today. Donde primó el respeto mutuo y se pudieron escuchar las propuestas de los candidatos presidenciales desde su perspectiva personal y donde hablando estratégicamente hubo un rotundo empate.  

 Actualidad política

La actualidad política en el país está referenciada por una mayoría republicana en el Senado, en riesgo, puesto que a los demócratas les basta con quitarle cuatro cupos en las próximas elecciones a su contraparte para recuperar la mayoría. Aspecto importante en caso de ganar Biden, en la medida que hipotéticamente podrían demócratas tener dominio de la presidencia y el senado, facilitando así la creación y aprobación de proyectos de ley.

Otro punto neurálgico es la Corte Suprema de Justicia, en este órgano, los republicanos dominan con una amplia ventaja de seis jueces postulados por su partido contra los tres postulados por los demócratas, incluyendo la reciente inclusión de la juez Amy Coney Barrett presentada por el presidente Trump en reemplazo de la recién fallecida juez Ruth Bader Ginsburg, es decir, un miembro liberal por un conservador. Esto implicaría, una tendencia conservadora en temas como los derechos de la comunidad LGBTI, aborto e Inmigración.

Prima facie, la separación de poderes se encuentra en una situación positiva a expensas de los resultados de las próximas elecciones regionales y de presidencia, las cuales marcaran el futuro político nacional.

¿Quién lo ha hecho mejor?

Ambos candidatos han ejercido cargos públicos importantes en el pasado, Biden; fue el vicepresidente en le era Obama (2009-2017), y por su parte, Trump busca reelegirse como presidente después de cuatro años de gestión (2017-2021).

En un balance general, la política Obama-Biden tuvo aciertos que representaron cambios para bien en la vida de sus conciudadanos, cambios como la aprobación del matrimonio entre homosexuales, la reforma al sistema de salud mediante Obama Care; el cual representó cobertura médica a 20 millones de estadounidenses y los grandes pasos para combatir el cambio climático; como la prohibición de la perforación petrolera en el Atlántico y en el Ártico. El talón de Aquiles de su administración, se halla en sus desaciertos en la política migratoria y mayormente, en la exterior. Su pasividad frente a Irán y Cuba y sus errores con el caso Siria, les han dado beneplácito a los republicanos para atacar su gestión.

Se espera que Biden, en caso de ser electo, siga la línea de gobierno marcada por Obama.

La administración Trump, a diferencia de su predecesor, apuntó al endurecimiento de la política exterior, sobre todo con Irán y China, el primero, mediante sanciones económicas sujetas al incumplimiento del tratado nuclear, y el segundo, con una guerra comercial a la que muchos expertos han llamado “La nueva guerra fría”. Esto, acompañado de su lema make america great again (hacer a américa grande otra vez) que representaría una serie de decisiones controversiales como la desfinanciación a la OMS por su “permisividad con china ente el Covid”, la salida del acuerdo de París o los múltiples aranceles comerciales impuestos por su gobierno en aras de reducir el déficit comercial.

Con lo que respecta a América Latina, fortaleció lazos diplomáticos con Colombia, Argentina y Brasil, entre otros países del continente mediante incentivos y ayudas económicas, y los deterioró con México y Venezuela.

En caso de reelegirse, se vaticina que aprovechará esos cuatro años para endurecer aún más su política migratoria, fortalecer la economía nacional y cumplir promesas de campaña ya caducadas.

Ad portas de las elecciones presidenciales, las previsiones de voto parecen sonreírle a Biden de forma quimérica, empero, no debe dar por acabado a su rival político, y más sabiendo del antecedente Hilary Clinton, quien punteaba las encuestas pero que al final terminó cayendo frente al republicano.

Recordemos que en EE.UU. se elige presidente no dependiendo del voto popular, sino de los votos del Colegio Electoral (combinación entre voto ciudadano y del congreso) por eso, Trump puede tener un haz bajo la manga.

¿Cuál fórmula será electa, Biden-Harris o Trump-Pence? El próximo martes lo sabremos.

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