Bogotá ha dado un paso firme en la protección de sus ciudadanos más experimentados con el cierre de la estrategia "EstarBien es MAS Bienestar" que impactó a más de 400 adultos mayores durante los meses de marzo y abril.
Esta alianza entre las secretarías de Salud y Cultura, a través de un enfoque interdisciplinario, transformó espacios de la ciudad transformó como el Centro Felicidad Chapinero y la Biblioteca El Tunal en epicentros de alegría, donde el arte y la psicología se unieron para promover un envejecimiento digno y participativo.
El corazón de esta iniciativa radica en combatir la soledad no deseada, un desafío crítico para la salud mental en la capital. Según los secretarios Gerson Bermont y Santiago Trujillo, el bienestar emocional no se construye en aislamiento, sino en el encuentro comunitario. Al fortalecer las redes de apoyo y utilizar la cultura como un puente afectivo, el Distrito busca que la vejez no sea una etapa de retiro, sino de expresión activa, donde la memoria y el talento de los mayores sigan nutriendo la identidad bogotana.
La metodología implementada, denominada "La espiral de la vida", permitió a los asistentes transitar por estaciones de sentir, expresar y tejer. Actividades como la siembra de plantas para cultivar la paciencia, sesiones de arteterapia para reducir el estrés y rituales de escritura para liberar cargas emocionales, funcionaron como microlaboratorios de sanación. Estas experiencias no solo activaron la conciencia corporal de los participantes, sino que les brindaron herramientas prácticas para gestionar sus emociones en la cotidianidad.
El impacto real se refleja en testimonios como el de Ana Oliva Sierra, habitante de Tunjuelito, quien asegura que estos encuentros permiten "cambiar positivamente la vida" al conectar con nuevas personas y soltar angustias. Para los participantes, estas jornadas representaron una oportunidad única para elevar su autoestima y reconocer que el autocuidado es un derecho fundamental. La respuesta ciudadana confirma que el arte y el diálogo son medicinas potentes para fortalecer la resiliencia y el sentido de pertenencia en los barrios.
Tras el éxito de este ciclo, Bogotá no se detiene y anuncia la expansión de sus Laboratorios de Cultura para el Bienestar. El compromiso distrital llegará ahora a cinco localidades clave: Kennedy, Usaquén, Barrios Unidos, Teusaquillo y Bosa. Con esta apuesta por la innovación social, la capital reafirma su propósito de ser una ciudad que cuida, acompaña y dignifica a sus personas mayores, integrándolas plenamente en el motor cultural y emocional de la sociedad.
