Talento humano, el reto en la industria de la animación

Talento humano, el reto en la industria de la animación

De acuerdo con IMARC Group, el mercado de la animación en América Latina alcanzó un valor estimado de USD 30.500 millones en 2025 y podría superar los USD 67.400 millones en 2034, impulsado por el crecimiento del streaming, los videojuegos, la publicidad digital y la producción audiovisual para mercados internacionales.

El Panorama Audiovisual Iberoamericano 2025, elaborado por EGEDA y FIPCA, destaca que México continúa siendo el cuarto mercado del mundo por número de entradas de cine vendidas, mientras que Colombia mantiene un crecimiento sostenido de su industria audiovisual gracias al fortalecimiento de las coproducciones internacionales y el desarrollo de nuevos estudios y empresas especializadas.

Según la Comisión Fílmica Colombia de Proimágenes Colombia, desde la creación del Certificado de Inversión Audiovisual (CINA) se han atraído más de $3,4 billones de pesos en inversión se han generado más de 130.000 empleos directos y, solo en 2025, fueron aprobados proyectos de postproducción y animación que consolidan a Colombia como un hub competitivo para servicios audiovisuales de alto valor agregado.

No obstante, para Fernando Hernández, director del Grado en Animación de UDIT, el principal desafío ya no es únicamente producir más contenidos, sino contar con el talento especializado que demanda una industria cada vez más compleja.

"La animación ya no necesita únicamente animadores. Hoy una producción reúne especialistas en storyboard, modelado 3D, efectos visuales, composición, iluminación, diseño de personajes, producción ejecutiva, sonido y muchas otras áreas. El verdadero reto para países como Colombia y México es formar profesionales capaces de trabajar bajo los estándares tecnológicos y de producción que exigen las grandes series y películas internacionales."

La animación dejó de ser un género para convertirse en una industria global

Las series animadas para adultos, las adaptaciones de videojuegos, manga y cómics, así como las producciones originales para plataformas digitales, han ampliado las oportunidades laborales y convertido la animación en uno de los segmentos con mayor proyección dentro de la economía creativa.

Al mismo tiempo, Latinoamérica ha comenzado a consolidarse como un actor relevante gracias al desarrollo de nuevas historias, la internacionalización de sus estudios y la creciente participación en coproducciones con Europa y Norteamérica.

"La tecnología ha hecho más eficientes muchos procesos, pero no reemplaza la creatividad. Incluso con la llegada de la inteligencia artificial, el valor diferencial seguirá estando en las personas capaces de crear, liderar proyectos y adaptarse a una industria en constante evolución. La IA será una herramienta para potenciar el trabajo creativo, no para sustituirlo", afirma Hernández.

Mucho más que dibujar

Aunque tradicionalmente la animación suele asociarse con el dibujo, una película o serie puede involucrar decenas de perfiles especializados: dirección, guion, storyboard, modelado 3D, animación 2D y 3D, VFX, render, composición, diseño sonoro, música, doblaje, producción ejecutiva y distribución hacen parte de un ecosistema profesional que requiere equipos multidisciplinarios y altamente cualificados.

A ello se suma una necesidad creciente de productores y directores de producción capaces de gestionar proyectos internacionales con procesos tecnológicos complejos, una de las competencias más demandadas por la industria actual.

Ante esta transformación, instituciones como la Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología -UDIT- presentan un modelo académico que busca reproducir desde las aulas el funcionamiento real de un estudio de animación. Desde segundo curso del Grado en Animación, los estudiantes trabajan en proyectos colaborativos donde asumen diferentes responsabilidades dentro de una producción, desarrollan cortometrajes, fortalecen su portafolio profesional y realizan prácticas obligatorias en empresas del sector.

La formación también se complementa con un estrecho vínculo con la industria. A través de Animafest UDIT, masterclasses impartidas por profesionales en activo y la participación en festivales internacionales como Annecy, Animac y Animayo, los estudiantes conocen de primera mano las tendencias que están definiendo el futuro de la animación.

Además, estudiar en Madrid permite estar cerca de uno de los principales polos audiovisuales de Europa, donde operan compañías y estudios de alcance internacional, favoreciendo el contacto permanente con una industria dinámica y en constante crecimiento.

"Nuestro objetivo es que los estudiantes lleguen al mercado laboral con experiencia real en proyectos de animación. Más allá del dominio técnico, buscamos formar profesionales capaces de integrarse desde el primer día a equipos internacionales, liderar procesos colaborativos y responder a las necesidades de una industria global que continúa expandiéndose", concluye Hernández.

Información suminstrada por OP UDIT
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