Por. Pacho Centeno
¿A quién se le ocurre votar por la muerte, resumida en el verbo "destripar", predominante en la campaña antagonista? Bueno, hay mucha gente en el mundo que ha perdido los valores mínimos del ser humano, del ser decente, del ser cristiano, del ser consecuente, del ser solidario con los más necesitados, del ser pacífico... del ser.
Me sorprende ver a amigos y amigas en ese tono, renunciando a su humanidad y racionalidad, movidos por un odio sectario, que ni ellos mismos entienden, que pareciera les hubiese sido impuesto por alguna razón absurda, mediática e histórica, de la que no pudieron sustraerse, cuyos orígenes se pueden rastrear hasta los comienzos de nuestra Nación, que nació polarizada.
A mí no me gusta Petro, especialmente sus formas comunicativas, su megalomanía, sus ínfulas de prócer, su necesidad de atención permanente... pero me gusta el énfasis de su gobierno en los más necesitados, en la protección del medio ambiente, en la defensa de los derechos humanos, en la defensa de la vida,... y eso para mi es suficiente, porque ese es el fundamento del progreso de una sociedad, además de la creación de riqueza, que no se ha detenido en el presente periodo.
Todo eso no se logra en cuatro años, pero lo alcanzado se puede deshacer en un sólo día, eligiendo a un sucesor cuya consigna es el "destripamiento", que no es otra cosa que sacar del cuerpo la entraña, en este caso los valores consignados en la Constitución y el Acuerdo de Paz, que hace parte de ella.
La democracia tiene la imperfección de que el resultado no siempre será el mejor para todos. Pero no hay una manera mejor de elegir a los gobiernos.
Hoy día, la tendencia gobierna el pensamiento de los más débiles, de los menos racionales, de los nada analíticos, de los más emocionales... presa fácil de los neo estrategas de la comunicación, que reducen todo a una expresión vacía de argumentos, que motiva a la acción, aunque ésta sea lanzarse al vacío o regresar al pasado.
No hay otra cosa qué hacer que resistir con nuestro voto y persistir con nuestras ideas. La violencia no debe tener espacio de ninguna manera en el proceso electoral. El resultado deberá ser escrutado al detalle y aceptado por las partes. Esa es la regla que impone la democracia y nuestra Constitución.
Por supuesto, mi voto será por la vida.
